Calle Siete Angelitos

calle 7 angeliots de cusco

La calle Siete Angelitos de Cusco es una joya escondida en el corazón de la ciudad. Esta calle, con su encanto único y su rica historia, ofrece a los visitantes una ventana al pasado colonial de Cusco y a la vibrante vida cotidiana de sus habitantes.

Ubicación calle Siete Angelitos

La calle Siete Angelitos se encuentra a poco metros de la Plaza San Blas en el centro histórico de Cusco, a pocos pasos de la famosa Plaza de Armas. Esta ubicación estratégica la convierte en un punto de partida ideal para explorar los numerosos atractivos turísticos de la ciudad.

¿Cómo llegar a la calle Siete Angelitos desde la Plaza de Armas?

Para llegar a la calle Siete Angelitos desde la Plaza de Armas, simplemente camina hacia el noreste por la calle Triunfo, continúa por la calle Hatunrumiyoc y gira a la izquierda en la calle Carmen alto cuesta arriba y a tu derecha después de unos pocos pasos se encuentra la calle Siete Angelitos.

Historia de la calle Siete Angelitos

Durante la época prehispánica, el área de Tococachi ( San Blas ) en Cusco albergó al asentamiento humano Killke entre los años 1000 y 1400 d.C. Esta comunidad se dedicó a la alfarería, el pastoreo de camélidos y la agricultura. En tiempos incas, Tococachi fue un sector popular, rodeado de terrazas agrícolas y caminos reales, habitado por mitmacunas, (etnias no originarias de Cusco).

En la época colonial, tras el despojo de tierras a la nobleza inca, Tococachi se convirtió en un barrio exclusivamente nativo. En 1559, se fundó la parroquia de San Blas, lo que marcó el inicio de la reorganización urbana de la zona. Las construcciones coloniales se adaptaron a las terrazas agrícolas existentes, y la distribución de espacios públicos y calles se centró en torno a la parroquia.

En la época republicana, la decoración de una casa con figuras de angelitos en las tejas cambió el nombre del lugar a «siete angelitos». En 1926, el alcalde Víctor Baluarte vendió el callejón entre la calle Tandapata y siete angelitos a los vecinos colindantes. Desde 1930, se realizaron mejoras en infraestructura como la instalación de agua y desagüe, y la pavimentación de calles. En la época contemporánea, siete angelitos se ha convertido en una zona comercial animada con cafés, bares y clubes, experimentando cambios significativos en su estructura y uso.

La calle Siete Angelitos tiene una historia fascinante, estrechamente vinculada con la vecina calle Siete Diablitos. Ambas calles reflejan la dualidad del bien y el mal en la cosmovisión andina.

Esta calle se caracteriza por sus viviendas coloniales que, a lo largo de los años, han experimentado ligeras modificaciones e incluso desde la época inca. Uno de los aspectos más destacados es el techo de una de estas casas, donde al levantar la mirada se descubren dibujos en las antiguas tejas que representan pequeños ángeles e iconografía religiosa.

calle 7 angelitos

Este detalle es, de hecho, lo que le otorga a la calle su nombre de Siete Angelitos, pues en el tejado se pueden contar exactamente siete figuras. Tras conversar con los residentes locales y profundizar en la investigación, descubrí que existe una leyenda que le da el auténtico nombre a la calle.

¿Por qué se llama Calle Siete Angelitos?

La residencia que alberga esta encantadora iconografía perteneció a Blas de Bobadilla, quien, además de ser dueño de la propiedad, era un devoto religioso que ordenó pintar el techo de su casa en contraposición a la tradición de la calle adyacente, Siete Diablitos para mantener el equilibrio del bien y el mal en esas calles.