Los 5 mejores lugares para hacer caminatas en Cusco
Cusco, la antigua capital del Imperio Inca, es mucho más que la puerta de entrada a Machu Picchu. Rodeada de montañas nevadas, valles profundos y senderos que los incas construyeron hace siglos, esta región se ha convertido en uno de los grandes paraísos del trekking en Sudamérica. Aquí, cada caminata combina paisajes de altura, arqueología viva y comunidades andinas que mantienen sus tradiciones intactas.
Si eres amante del senderismo y buscas una experiencia inolvidable, has llegado al lugar indicado. En esta guía reunimos las cinco mejores rutas para hacer caminatas en Cusco, desde el clásico Camino Inca hasta las remotas alturas del Ausangate. Cada una tiene su propio nivel de dificultad, su duración y su encanto particular, para que elijas la que mejor se adapte a tu condición física y a lo que sueñas descubrir en los Andes peruanos.
¿Por qué hacer trekking en Cusco?
Pocos lugares en el mundo ofrecen la variedad de escenarios que encontrarás en Cusco. En una misma región puedes atravesar bosques nubosos, cruzar pasos de montaña a más de cuatro mil metros de altura, contemplar glaciares y descender hasta valles cálidos llenos de vegetación. A esta diversidad natural se suma un componente único: la posibilidad de caminar por tramos originales del Qhapaq Ñan, la extensa red de caminos que unió todo el Tahuantinsuyo.
Hacer una caminata en Cusco no es solo una actividad física, sino un viaje cultural e histórico. Cada sendero conecta al viajero con antiguos centros ceremoniales, ruinas incas y comunidades que aún conservan su modo de vida ancestral. Ya seas un principiante que busca una ruta de un día o un excursionista experimentado en busca de un gran reto, en Cusco siempre habrá un camino esperándote.
Los 5 mejores lugares para hacer caminatas en Cusco
A continuación te presentamos las rutas más reconocidas y valoradas por los viajeros que llegan a Cusco. Todas destacan por sus paisajes impresionantes, pero cada una ofrece una experiencia distinta. Toma nota de sus características principales para decidir cuál encaja mejor con tus planes.
1. Camino Inca a Machu Picchu
El Camino Inca es, sin discusión, la ruta de trekking más famosa de Sudamérica. A lo largo de cuatro días y aproximadamente cuarenta kilómetros, el sendero sigue el trazado original que los incas construyeron para llegar a Machu Picchu, atravesando restos arqueológicos, túneles de piedra y paisajes que cambian a cada paso. El punto más alto del recorrido es el paso de Warmiwañusca, conocido como el Paso de la Mujer Muerta, que supera los cuatro mil doscientos metros de altura.
Se trata de una caminata de nivel exigente, con tramos empinados y numerosos descensos, aunque cuenta con varios puntos de descanso a lo largo del camino. La gran recompensa llega al amanecer del último día, cuando el viajero cruza la Puerta del Sol y contempla la ciudadela de Machu Picchu desde las alturas. Es importante recordar que esta ruta requiere permisos que se agotan con rapidez, por lo que conviene reservar con varios meses de anticipación. El Camino Inca clásico permanece cerrado todo el mes de febrero por labores de mantenimiento.

2. Trek Salkantay
El Trek Salkantay es la alternativa más popular al Camino Inca clásico, y muchos viajeros lo eligen por la impresionante diversidad de paisajes que ofrece. Durante cinco días, la ruta recorre escenarios que van desde cumbres nevadas y lagunas de altura hasta valles cálidos y zonas de vegetación selvática cerca de Santa Teresa. El gran protagonista de esta caminata es el nevado Salkantay, una montaña sagrada que se eleva a más de seis mil doscientos metros y que domina el horizonte durante buena parte del trayecto.
Esta ruta es ideal para quienes desean una aventura completa y no lograron conseguir cupo en el Camino Inca, ya que no requiere permisos especiales. Combina exigencia física con una variedad paisajística difícil de igualar, y suele culminar con la visita a Machu Picchu. Sin duda, es una de las caminatas más recomendadas para quienes buscan vivir la magia de los Andes en toda su amplitud.

3. Trek Ausangate y la Montaña de Colores
Para los excursionistas más experimentados, el Trek Ausangate representa uno de los mayores desafíos de la región. Esta ruta de cinco a seis días rodea la imponente montaña Ausangate, considerada una de las divinidades tutelares o apus más sagrados de los Andes, y alcanza algunos de los pasos de mayor altura del país. A lo largo del camino encontrarás lagunas de tonos turquesa, glaciares, aguas termales y fauna andina como alpacas, llamas y vizcachas.
Uno de los grandes atractivos de esta ruta es la posibilidad de incluir un desvío hacia la famosa Montaña de Siete Colores, también conocida como Vinicunca, cuyas franjas minerales pintan la ladera con tonos rojizos, dorados y turquesa. Por su altitud y aislamiento, el Ausangate es una caminata recomendada para quienes ya cuentan con buena aclimatación y experiencia en trekking de montaña. La mejor época para recorrerla es la temporada seca, entre abril y octubre.

4. Trek Lares
El Trek Lares es la opción perfecta para quienes buscan una inmersión cultural profunda además de belleza natural. Durante tres a cuatro días, esta ruta atraviesa pueblos andinos tradicionales donde el tiempo parece haberse detenido, permitiendo al viajero conocer de cerca la vida cotidiana de las comunidades altoandinas, sus tejidos y sus costumbres ancestrales. El paisaje combina lagunas de montaña, valles verdes y vistas espectaculares de la cordillera.
A diferencia de otras rutas, el Trek Lares no llega directamente a Machu Picchu, pero puede combinarse con un viaje en tren hasta Aguas Calientes para culminar la aventura visitando la ciudadela. Es una caminata de dificultad moderada, ideal para viajeros que valoran el contacto humano y el intercambio cultural tanto como los escenarios naturales.

5. Trek a Choquequirao
Choquequirao es uno de los complejos arqueológicos incas más impresionantes de la región, ubicado en lo alto de una montaña y con una arquitectura tan semejante a Machu Picchu que popularmente se le conoce como su hermana sagrada. Llegar hasta allí es un verdadero desafío, ya que solo se puede acceder a pie tras un exigente recorrido de varios días marcado por pronunciados ascensos y descensos.
Precisamente por su difícil acceso, Choquequirao recibe muy pocos visitantes, lo que garantiza una experiencia de tranquilidad y aislamiento difícil de encontrar en otras rutas más concurridas. Para los amantes de la arqueología y la aventura, caminar hasta este sitio milenario es una de las experiencias más memorables que ofrece Cusco. La temporada seca es la más adecuada para recorrer este exigente sendero.

Recomendaciones para tu caminata en Cusco
Antes de lanzarte a cualquiera de estas rutas, es fundamental tener en cuenta algunos aspectos que marcarán la diferencia en tu experiencia. El más importante es la altura: Cusco se encuentra a gran altitud, por lo que dedicar los primeros días a la aclimatación resulta esencial para evitar el mal de altura. Tómate tu tiempo antes de emprender cualquier trekking exigente.
La mejor época para hacer caminatas en Cusco es la temporada seca, que abarca de mayo a septiembre, cuando los senderos están firmes y los cielos despejados. Lleva siempre ropa abrigadora en capas, protección solar, buen calzado de trekking y suficiente agua. Además, para rutas como el Camino Inca es obligatorio contar con permisos y realizar el recorrido con una agencia autorizada, así que planifica con anticipación para asegurar tu cupo.
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